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lunes, 10 de agosto de 2009

Conquistando Cielos

Al fin el fin... el tan ansiado desde que tome una pluma...casi 4 años atrás soñaba con sueños tan simples como un libro con mi nombre para dejar grabados mis pensamientos, mis sentimientos, mis historias, mis relatos... reales, imaginarios... sueños, deseos para mi, para los que me rodean, para el mundo...
Compartir, eso es lo que quiero ahora... que cada uno tenga el suyo, para YO, quedar estampado en un lugar tan sagrado como es una biblioteca, por hoy, por mañana y por el resto de los tiempos. Vivo o muerto, mis letras perduraran más allá de las tormentas, por siempre en tu corazón...

Gracias a todos!!!!!

Saint Martin, José Manuel

sábado, 9 de mayo de 2009

Bella, bella mi Mendoza

Rumbo oeste tome con el avión, a lo lejos el lomo de una ballena franca austral que pronto se volvió majestuosa cordillera; fueron mi destino, cielos celestes, vientos calmos que a mi lejana tierra hacían añorar. El gran valle, verde con inmensurables álamos que cubren los cultivos del poderoso e imbatible zonda.
Imaginación era su nombre y amarla no era difícil, su voz en forma de canto a cualquiera podría cautivar, su baile era la zamba, una hermosa acuarela en el salón.
Fresca e inteligente como el río Tunuyán que desde las alturas encontró el camino para servir al mundo su agua y sus minerales; alimentando olivos, duraznos y cerezos; serena y enamoradiza como el río Mendoza que con tantas tonadas y cuecas a poetas inspira, apacible y paciente como la vid que año tras año crece esperando bañar de vino la boca de miles, dando trabajo a otros tantos.
Ella caminaba y yo desde lo alto la observaba, atento a que en un gran árbol no se detenga a descansar, para que no me abandonara en tal inmensidad, seguía sus pasos que marcaban mi ser, mi andar, mi respirar.
Libertad en los cielos magníficos de Cuyo, vestido de vuelo, de sueños… hasta que oía las suaves y dulces notas que de su piano en una noche de Luna dejo escapar; enamoraban mi vuelo y me aprisionaba en ellas enloqueciendo mi persecución.
El latido de mi corazón era la prueba de haberlas alcanzado y con una mirada y una sonrisa demostrábamos al mundo que uno mas uno nunca sumaron dos.
Bella!!!!, bella mi Mendoza.